La menor le confesó a su papá que su pareja y su suegra le dieron duro golpe. Deprimida, tomó veneno con gaseosa.

Una adolescente de 17 años decidió acabar con su vida ingiriendo un poderoso pesticida. La causa fue la depresión en la que cayó tras recibir una dura paliza de manos de su pareja  y la madre de este, en Otuzco.

La muchacha, de iniciales M. A. Z. M., llegó de manera repentina a la casa de su padre, Candelario Zavaleta Rosas (44), hace aproximadamente dos días.

Con la voz casi apagada, le explicó que había tenido problemas con los familiares de su esposo y que por eso había decidido vivir una temporada con él (en el caserío de San Isidro), mientras la situación de apaciguaba.

Candelario no lo pensó dos veces y acogió a su hija. Pero con el paso de las horas notó que andaba triste y silenciosa.

Preocupado, le preguntó qué había sucedido exactamente; entonces ella le confesó que tanto su pareja como la mamá de este la habían golpeado tras una acalorada discusión, en su vivienda del caserío La Fortuna.

Candelario trató de animarla, pero no pudo salvarla de la depresión que, no mucho después, la condujo a tomar el pesticida que él suele usar en sus labores diarias. La muchacha combinó la sustancia con gaseosa y la bebió.

Fue su hermana menor quien la encontró, tendida sobre el piso y botando espuma por la boca. Candelario se apresuró a llevarla al Hospital de Otuzco, pero dejó de existir en el trayecto. Cuando llegaron al nosocomio, a los médicos solo les quedó certificar el deceso.

El cuerpo fue traído a la morgue de la ciudad de Otuzco, de donde ayer, en horas de la tarde, fueron retirados por los deudos.

FUENTE| FOTO: Diario Satélite

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